martes, 28 de junio de 2016

AL FINAL DE LA ESCALERA (1980). REVISANDO UN CLÁSICO ABSOLUTO



SIEMPRE HE DICHO QUE SI HABLAMOS DE TERROR, DEL QUE DA MIEDO, HAY TRES OBRAS MAESTRAS ABSOLUTAS DEL CINE DE TERROR, LA SANTA TRINIDAD, ME REFIERO A EL EXORCISTA, EL ENTE Y AL FINAL DE LA ESCALERA. ERA HORA DE REVISAR YA ESTA ÚLTIMA...

Los productores de Testigo Silencioso (1978) Garth H, Drabinsky y Joel B. Michaels deciden unir de nuevo sus fuerzas y bajo el amparo de Mario Kassar y Andrew G. Vajna (o sea, los futuros jefazos de la mítica Carolco) ponen en marcha el proyecto de una peli de terror basada en supuestos hechos reales (oh, sí, recuerda a El Exorcista ¿verdad?). Así esta producción canadiense empezó la aventura para poder plasmarse en un guión y luego rodarlo...algo que costó más esfuerzo del que suponemos pues tras media docena de guionistas metiéndole mano a la historia y varios directores que se largaron del proyecto por las diplomáticas "diferencias creativas" llegó Peter Medak y las aguas pudieron encauzarse...y de qué manera!




La historia es de sobra conocida: un prestigioso compositor de música clásica sufre el trauma de ver morir en un accidente a su mujer y a su hija pequeña...unos meses después se muda a una enorme mansión que le alquila una fundación de Seatle donde dará cursos en la universidad...la mansión, que lleva años sin habitar, empezará a dar la lata con ruidos inexplicables... Así George C. Scott (actor en la cima de su popularidad) nos lleva de viaje por el reverso tenebroso de la Muerte...con insospechadas consecuencias, misterios y enigmas desvelados...

Al Final de la Escalera es un clásico por méritos propios, porque a pesar de todo ni es un refrito de El Exorcista ni sigue las modas del momento (la del slasher americano y otras hierbas que causaban furor juvenil en los cines) es un film que basándose en una historia clásica de fantasmas nos consigue fascinar por su puesta en escena, su fotografía y ese estilazo en los planos y movimientos de cámara que no tienen nada que envidiar a los de El Resplandor (otra peli clásica de fantasmas que llegaría algo después...), aunque el film de Kubrick era más frío y espectacular, estéticamente, con lo que queda lejos de éste...salvo por algunos apuntes en común...en Al Final de la Escalera las escalofriantes escenas de la pelota que cae por la escalera parece luego retomada por Kubrick para su film!




Y es que la película cuenta con grandes planos recorriendo la mansión y ofreciendo una vista muy panorámica de cada escena. La fascinante forma en qué está rodada la película es un aliciente delicioso para los que gozamos con una buena historia que además esté bien contada y adornada...porque en el cine de terror el ambiente es casi todo...sin eso es difícil convencer y más aún dar miedo...de hecho aquí Peter Medak sería como un Kubrick pero con algo de tacto sentimental...

Revisándola una vez más sigue dándo escalofríos escenas como la del prota tirando la pelota de su hija muerta al río y luego llegando a la mansión y ver descender la misma pelota por los escalones y aún húmeda...por no hablar de las escenas siniestras al final de la escalera...claro. Y encima el tercio final es magistral, con unas vueltas de tuerca a la historia profundas e intensas que dan mucha humanidad y complejidad a la trama...que parecía iba dirigiéndose a un maniqueismo de buenos y malos...pero no, en la recta final cuando los hechos se precipitan nos embarga el asombro, la emoción y la perplejidad....es difícil encontrarse con guiones tan bien acabados e historias con matices tan bien pensados.




Al Final de la Escalera es un clásico absoluto, una de las piezas maestras del terror moderno, directores como Martin Scorsese la veneran, James Wan o Alejandro Amenábar han cogido mil ideas para sus pelis de este film.

No hay comentarios:

Publicar un comentario