lunes, 23 de enero de 2017

TERMINATOR: GÉNESIS (2015): SCHWARZENEGGER SE VUELVE GILIPOLLAS



Los Angeles, 1984. Volvemos al primer Terminator pero ahora todo ha cambiado porque en una nueva línea temporal Sarah Connor fue visitada por un Terminator de niña y todo lo que sabemos ya no nos sirve...es la excusa para una nueva película de la franquicia...pero ¿hacia falta? Obviamente no. Tras las dos obras maestras de James Cameron nos llegaron Terminator 3 (una autoparodia con cine de acción esforzada pero mediocre) y Terminator Salvation (un pomposo intento de resucitar la saga con dos protagonistas antipáticos y prácticamente ya nada que ver con el estilo y ambientes de las anteriores entregas, si exceptuamos un cameo digital de un joven Schwarzenegger). Pero este Terminator Genesis de Alan Taylor (visto en Juego de Tronos, de ahí la presencia de Emilia Clarke) sigue los pasos del actual cine comercial de género fantástico: el refrito/remake de pelis gloriosas del pasado. Sí, aquí no solo resucitamos a Sarah Connor sino también a Kyle Reese, el Terminator envejecido (y el joven también) de Schwarzenegger y hasta el T-1000 de metal líquido (ya puestos ¿por qué no la Terminatrix de la tercera parte? Ah, porque este nuevo reboot de la franquicia ha elegido obviar las dos anteriores pelis, lo cual es un acierto).



En fin, aceptando que estamos ante una secuela-precuela innecesaria al menos disfrutemos del artefacto de cine palomitero con ínfulas hipercientíficas de ciencia ficción (intentar entender la lógica de los viajes en el tiempo es perder el tiempo...por mucho que nos lo expliquen) que cuenta con algunos alicientes para el fan de la saga: la presencia de nuevo de Schwarzenegger (menos carismático que en sus tiempos de gloria pero algo más entrañable), la energía y belleza de Emilia Clarke (en la dificil tarea de sustituir a la ya mitológica Linda Hamilton) y todos los guiños y ambientes nostálgicos con los que han adornado el metraje. Por en medio buenas y espectaculares escenas de acción (la de la lluvia de ácido para acabar con el T-1000 es una buena idea, así como la espectacular secuencia del autobús escolar en el puente...) pese al ajustado presupuesto (esto no es una megahiperproducción al estilo Marvel o Star Wars) y las limitaciones de un guión que intenta no salirse de lo que ya conocemos y que en realidad no nos ofrece nada nuevo ni original (no, la mezcla entre humano y terminator que se nos revela es, encima, muy poco espectacular y sorprendente). Y para el fan hardcore la pelea entre el Schwarzenegger viejo y el nuevo (digitalizado) será un momento palomitero inolvidable.




                                                        Emilia Clarke guapísima en el film



Dicho lo anterior, recordemos que también se ambienta parte de la historia en San Francisco en 2017, que hay pinceladas de humor (pocas y mediocres) y que la ropa, ambientación y FX son puro deja vu de las pelis de James Cameron. En definitiva, estamos ante un refrito de la saga con una Emilia Clarke que pone dignidad al asunto (más que el propio Schwarzenegger, que ya digo ha perdido todo el carisma por el camino en estos años alejados del cine) y un guión que no sinteresa menos que la nostalgia que transpira el conjunto. Una peli entretenida pero intrascendente.

LO MEJOR: La belleza y el talento de Emilia Clarke para este tipo de papel y la parte ambientada en Los Angeles de 1984 que es pura nostalgia y un auténtico viaje ochentero al pasado de la saga.

LO PEOR: Dejando aparte las ideas flojas del conjunto ese Schwarzengger envejecido no le sienta bien ni al film ni al papel. No sé si es la vejez o el "oxidarse" por el tiempo pasado fuera del mundo del cine pero Arnold ha perdido (al menos aquí) el carisma y la potencia de antaño...y sus momentos cómicos son sin duda lo peor del metraje.


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