lunes, 30 de enero de 2017

THIRTEEN (2003): LOLITAS EN DECADENCIA


Debut en la dirección de Catherine Hardwicke que sería la futura directora de Crepúsculo (sí, la de Kristen Stewart y Robert Pattison) con un guión escrito junto a la adolescente Nikki Reed (que entonces contaba con 14 añitos y que se basaba en su propia vida de adolescente problemática) que intentaba retratar las dificultades de algunas adolescentes en un mundo disfuncional donde los padres no saben ser padres, los hijos andan confundidos y heridos y el machismo y la crueldad del mundo real los devora casi sin darse cuenta...algo así como la versión femenina (y feminista) de la mítica Kids (1995) de Larry Klark pero con algo más de profundidad (y más convencional, también)...



Y es que aquí asistimos a la historia de una niña de 13 años llamada Tracy que es sensible y dulce, buena alumna y que escribe poemas, que al conocer a la chica más popular (y sexy) del instituto, Evie, quiere ser como ella y se deja influenciar por sus vicios y pecados (vestir como un zorrón, meterse todo tipo de drogas, tontear sexualmente con chicos). Claro que en casa las cosas ya marchaban mal con un padre ausente, una madre que no sabe ser madre, un novio de la madre metido en drogas...así que Tracy ya antes de adentrarse en el mundo de Evie andaba mal, se automutilaba para calmar el dolor existencial, echaba de menos a su padre y su madre era incapaz de detectar los problemas de una adolescente confusa y herida...herida por una vida que es más aspera de lo esperado.

Nikki Reed y Evan Rachel Wood como lolitas callejeras


Evan Rachel Wood borda un papel (el de Tracy) complicado y arriesgado (con tan solo 15 añitos que tenía entonces) dejando atrás su carrera de actriz infantil inofensiva y entrando de lleno en el mundo adulto de la interpretación. Y es que se encarga de dar vida a una chica de trece años que empieza a tontear con las drogas, los chicos y la delincuencia intentando encajar, ser popular y encontrar amigos y apoyo (cosa que cree que le falta en casa). De ahí su trepidante carrera en el mundo de las drogas, el sexo y el robo a sus tiernos 13 añitos mientras en casa las cosas empeoran (esa madre sin recursos, peluquera sin estudios y con novio ex-drogadicto) y Tracy entra en una espiral de autodestrucción más canalla por la poca edad que aún tiene (que incluye dosis de droga, trios sexuales, piercings de todos los colores, etc...)


Las protagonistas: dos chicas de 13 años experimentando con el sexo (entre otras cosas)


Un retrato de la adolescencia más destructiva filmado casi por entero con cámara en mano, con un presupuesto bajísimo de apenas millón y medio de dólares y con Holly Hunter en el papel de madre fracasada que intenta evitar, sin saber, el desastre. Pero a pesar de los tics del cine indie de la época el film brilla sobre todo por la portentosa interpretación de Evan Rachel Wood que con su talento y su belleza lolitesca nos conmueve (a punto estuvo de hacer su papel la propia Nikki Reed, al fin y al cabo era un personaje basado en ella misma, y también estuvo a punto de hacerlo Michelle Trachtenberg, otra belleza lolitesca de la época pero sus compromisos con la serie Buffy, Cazavampiros lo impidieron).





Escenas como las de las dos adolescentes besándose, el trío sexual con un chico o los brotes de violencia y drogas animaron el metraje con polémica y crudeza. Y es que rodar toda clase de transgresiones con menores no puede por menos que traer debate. ¿Arte o morbo? Curiosamente poco después Evan Rachel Wood filmaría Dulce Persuasión que explotaría su lado lolitesco en una película más cercana a la comedia y se convertiría, definitivamente, en icono lolitesco del cine del nuevo siglo casi como discípula de las lolitas de cine de otras décadas (Jodie Foster, Natalie Portman).






Evan Rachel Wood: en el film de niña inocente a lolita viciosa


Atentos al papelito de una Vanessa Hudgens de 14 años en sus inicios haciendo de amiga de Tracy y mucho antes de convertirse en una de las mayores estrellas de la Disney...

LO MEJOR: El papelón de Evan Rachel Wood que une su talento con su belleza natural y no deja a nadie indiferente.

LO PEOR: En realidad el film no es tan duro como aparenta y el estilo indie de la propuesta está ya muy visto (incluso entonces)

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