lunes, 26 de junio de 2017

SOLARIS (2002): EL BONITO CULO DE GEORGE CLOONEY


UNA NAVE ESPACIAL ANCLADA EN EL EXTRAÑO SOLARIS. UN HOMBRE QUE INTENTA AVERIGUAR QUE PASA Y TRAER DE VUELTA A LA TRIPULACIÓN. UNA EXPERIENCIA TAN EXTRAÑA Y FASCINANTE QUE A TODO EL MUNDO ACABA POR ATRAPAR QUIZÁ PARA SIEMPRE...

     Olvidémonos del aburridísimo y larguísimo film de Tarkovski de 1972. Ya era hora de llevar una obra compleja y profunda a Hollywood y ver como la convertían en algo simpático, digerible y consumible...aunque en realidad se queda a medias, claro, y encima fue en su día un brutal fracaso en taquilla. Este Solaris que era un proyecto personal de James Cameron y que acabó en manos del binomio Soderbergh-Clooney (aunque con Cameron de productor junto con su productora) intentó esa imposible (pero a veces exitosa) aleación de profundidad y comercialidad, de enigmas irresolubles y respuestas interpretables: o sea, que al final queda en manos del espectador interpretar el mensaje del film (sí, justo como hizo Kubrick con 2001, film de referencia inevitable en toda la ciencia-ficción posterior)



Y es que si Cameron está obsesionado con Kubrick (pero aún no ha sido capaz de darnos una película que provoque la misma fascinación y dudas existenciales que si ídolo) Soderbergh tampoco le hace ascos a meterse de lleno en la metafísica especulativa con la excusa de Solaris, ese mundo raro que afecta a todo lo que se le acerca...dos frases de sus protagonistas podrían darnos pistas del mensaje del film: "No queremos otros mundos sino espejos" y "No hay respuestas solo opciones". Es decir: el ser humano enfrentado a lo irracional, lo incomprensible, lo ilógico (o lo que le parece ilógico), lo ajeno, lo nuevo y extraño, lo no humano en definitiva. Así acabamos entre el clásico duelo de Sentimientos Versus Lógica que es a lo que se enfrenta George Clooney cuando intenta ayudar a la misión que sigue anclada absurdamente junto a Solaris. Pero cuando el personaje de Clooney se enfrenta a lo que Solaris es capaz de hacer o manifestar (sin motivos aparentes, he ahí el enigma, al menos desde la perspectiva humana), es decir: traer a la vida, de nuevo, a su esposa muerta, obviamente su existencia y creencias cambiarán para siempre. Y el fim acaba convirtiéndose, en realidad, en una historia romántica de una pareja imposible más que en una historia fascinante de ciencia-ficción (que también lo es). ¿Es culpa de Hollywood centrarse más en lo romántico que en lo metafísico? Quizá es que la via romántica facilita que el film tenga una forma más digerible, más simpática para el espectador. Al fin y al cabo estamos ante cineastas que aunque quieren aportar algo artístico y profundo también quieren arrasar en taquilla. Y quizá ahí está el fallo: el no dar con la tecla para que eso funcione. Metafísica profunda más historia de amor imposible igual a taquillazo y película recordada para la historia.



El fascinante personaje de Natascha McElhone


Pero a pesar del gran diseño de producción (por más que caiga en tópicos de este tipo de pelis), la bonita y original banda sonora de Cliff Martinez o que metan un poema de Dylan Thomas con calzador (por no hablar de la fascinante presencia de una actriz como Natascha McElhone, cuyos ojazos marcianos pegan con el film) esto no es 2001 de Kubrick. No es un film más grande que la vida, pero resulta fascinante en su atmósfera y en algunas preguntas que propone. La base del libro (que no he leído) se diluye aquí por el formato cinematográfico y las intenciones artistico-comerciales. No está George Clooney en posición de darnos más de lo que puede (es un actor carismático y atractivo, capaz de hacer buenas pelis pero poco más) ni Soderbergh ni Cameron saben cómo fascinar de verdad y llegar a una resolución espectacular (de hecho la resolución es muy vulgar, desde el punto de vista del que espera algo impactante).




Las partes especulativas y de pura ciencia ficción son fascinantes y nos pueden embriagar, pero al final pesa más la parte romántica, new age, espiritual. Casi decepciona tanto al final como lo hacía Contact (el film de Robett Zemeckis y cuyo éxito influyó por supuesto en esta Solaris) en su recta final. Ahí está su pecado. Por lo demás un film entretenido, bien hecho, ideal para amantes de la ciencia ficción de toda la vida, un film para recuperar de vez en cuando...pero con la sensación de que pudo haber sido algo muy grande y se queda en algo muy decepcionante. Pero el cine ha intentado más películas por esta vía (Interstellar, Passengers), que es una vía complicada, difícil, solo apta para genios del cine...y por eso apasionante.



LA CURIOSIDAD: Soderbergh quería Daniel Day-Lewis como protagonista del film pero una carta de su amigo George Clooney le convenció para darle el papel (algo que fue un error artístico)

LO MEJOR: Los momentos de pura ciencia-ficción, el ambiente, la banda sonora, el culo de George Clooney...

LO PEOR: Que Soderbergh y su guión parecen perderse hacia la recta final....la resolución es decepcionante...el film parece decantarse más por la historia romántica que por conclusiones filosóficas atrevidas y estimulantes...se nota mucho que es un film hecho para perdurar y tener éxito en taquilla...


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