martes, 11 de julio de 2017

LA SOMBRA DEL TESTIGO (1987): LA MUJER QUE LE OLÍA LA VAGINA A CHANEL Nº 5

 
Un policía recién ascendido a detective (Tom Berenger) debe hacerse cargo de la protección de una mujer bella, con dinero y glamurosa (Mimi Rogers) que debe ser protegida por haber sido testigo de un asesinato mientras en casa tiene un feliz matrimonio y una vida familiar con su mujer (Lorraine Bracco) y su hijo pequeño...pero el detective no tardará en caer fascinado por la mujer elegante, con clase y estilo (por no hablar de sus fiestas y juergas) mientras su esposa e hijo quedan en segundo plano y se arriesga a un romance imposible con alguien de la clase alta mientras destroza su vida familiar y feliz...



Película estética y muy ochentera de Ridley Scott llena de planos con humo y niebla, fiestas glamurosas ochenteras, trajes de Hugo Boss, dormitorios lujosos y canciones de los Fine Young Cannibals (¿alguien se acuerda de ellos hoy en día?) aparte de versiones de Sinatra como la canción con que se abre el film y le da título (Someone To Watch Over Me) interpretada por Sting y luego versioneada a su vez por Roberta Flack en los créditos finales. ¿Estaba muy sobrevalorado Ridley Scott entonces? ¿Y ahora?

 EL GUAPERAS DE TOM BERNEGER



No deja de ser interesante un film que cuenta una historia (que luego sería explotada por Kevin Costner y Whitney Houston en otro film aún más tonto) como la del policia de barrio cutre que se enamora de la mujer sofisticada y con dinero y cuyo coño huele a Chanel Nº 5, y como ese hombre manda a tomar por culo a su mujer y su hijo porque está encoñado con la mujer de dinero...aunque el guión no es tan superficial como pudiera parecer (y es mucho más realista de lo que queremos admitir) no deja de hundirse en el lodo con ese final feliz donde el macho de Tom Berenger es perdonado por su mujer y vuelve a casa tras haberse follado hasta cansarse a la mujer millonaria. ¿Machismo ochentero al estilo Oficial y Caballero de Richard Gere? Pues sí, aunque simplificarlo todo así es injusto. El film tiene un buen ambiente (ochentero), el cuidado estético típico de Scott y algunos momentos de guión interesantes (al fin y al cabo el guionista era Howard Franklyn, el mismo de El Nombre de la Rosa). Pero fracasa cuando sus objetivos comerciales se imponen y no hay nada de riesgo ni de profundidad en una historia digna de revista de cotilleo.




No deja de ser un film entretenido con actores con carisma y entregados (el macizo y guaperas de Tom Berenger, la carismática Lorraine Bracco) pero también es otro de esos films banales y bonitos de Ridley Scott que en su carrera siempre ha perdido el tiempo con pelis como Legend, Black Rain o Tormenta Blanca que eran bazofias más preocupadas por los planos bonitos y fascinantes que por contar algo nuevo o con alguna idea inteligente. Cine ochentero en estado puro y con un Ridley Scott que como siempre está más preocupado por ofrecer su enésimo ejercicio de estilo antes que contarnos algo mínimamente profundo e interesante. El film fue, además, un fracaso comercial en su día.

LAS CURIOSIDADES: En la banda sonora se incluye una versión orquestal de Memories of Green, tema de Vangelis que ya aparecía en Blade Runner, además Sharon Stone fue rechazada para el papel que hizo finalmente Mimi Rogers.

LO MEJOR: El carisma de Tom Berenger y Lorraine Bracco, la belleza formal del film.

LO PEOR: El final tan poco original, la poca profundidad del guión y el olor a machismo ochentero cinematográfico.


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