martes, 1 de agosto de 2017

GHOST IN THE SHELL (2017): CUANDO SE PIENSA MÁS EN UNA FRANQUICIA QUE EN UNA PELÍCULA


En un Japón futurista la Mayor (Scarlett Johansson) es un cerebro humano con cuerpo sintético, un experimento para luchar contra el ciberterrorismo. Pero poco a poco la Mayor, mientras desempeña su trabajo cazando ciberterroristas, va descubriendo retazos de su pasado, de cómo llegó a ser un experimento para el gobierno y cuál es su verdadera naturaleza, es decir: de quién y quién era el cerebro que se transplantó a su nuevo cuerpo sintético y cibernético...





Ambientes a lo Blade Runner (o sea, a lo William Gibson), efectos digitales y diseño de producción apabullante, buenos actores metidos en el fregado (Michael Pitt, Juliette Binoche) para una producción del conocido productor Avi Arad (el de la saga Spiderman en Sony y archienemigo de Kevin Feige) dirigida y escrita por un par de inútiles de esto del cine. Y aún así no ha salido tan mal aunque tampoco es una obra maestra y me pone en duda si llegará a ser una obra de culto debido al pasado de la historias (los cómics japoneses, las pelis de animación).





Lo de los seres humanos que aumentan y mejoran sus capacidades con la tecnología ya lo hemos visto mil veces y en el recuerdo tenemos un buen puñado de films que exploran ese universo de sci-fi y ciberpunk: desde Dias Extraños a Push pasando por Johnny Mnemonic, Virtuosity o la mencionada y mítica Blade Runner. Por no hablar de Inteligencia Artificial de Spielberg (desarrollando un viejo proyecto de Kubrick) de la que toma bastantes ideas estéticas.





Pero Ghost In The Shell, dejando aparte de dónde viene y el puñetero manga o animé japonés, ¿vale la pena? Pues sí, y no solo por sus potentes FX digitales y su diseño de producción o la belleza de Scarlett Johansson (a estas alturas icono ¿involuntario? de la ciencia ficción y la fantasía cinematográfica actual gracias a films como Lucy de Luc Besson o esa obra maestra de culto ignorada por el público que es Under The Skin de Jonathan Glazer, dejemos aparte las mierdas que ha hecho para la Marvel). La historia vale la pena y, curiosamente, el film se muestra poco ambicioso con un metraje escaso para lo que podía haber dado de sí y un final planteado para fundar una puñetera franquicia (otra más) del cine actual...ahí falla el film en realidad: pudiendo haber sido una obra maestra o una joyita del cine fantástico de ahora ha preferido seguir los objetivos comerciales y ser el presunto primer capítulo de una franquicia que arrase en taquilla....cosa que no ha hecho y por tanto no habrá ni continuación ni nada. Una pena para un film lleno de interés y belleza formal pero que por culpa de su frío cálculo como objeto carne de franquicia cinematográfica se ahoga en sus propios límites.

 Esto es todo lo que enseña de cuerpo Scarlett Johansson...y la espalda en otra escena...


LO MEJOR: Los FX Digitales y el diseño de producción. Scarlett Johansson sin hacer un gran papel siempre nos ofrece su belleza natural.

LO PEOR: Dejando aparte la poca originalidad de la historia a estas alturas de la historia del cine, lo peor es su poca ambición y su claro objetivo comercial de ser inicio de una franquicia, por culpa de eso el film no es todo lo ambicioso y su historia no está todo lo desarrollada que debiera. Ah, y que Scarlett Johansson no enseñe las tetas y el culo como sí hacía varias veces en Under The Skin.

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