lunes, 30 de octubre de 2017

MONSTER (2003): CHARLIZE THERON Y PATTY JENKINS ROCKEAN DURO



Escrita y dirigida por Patty Jenkins (ahora popuarísima por ser la directora de Wonder Woman) y basada en hechos reales Monster (2003) cuenta la recta final de una mujer (Aileen) convertida en un monstruo criminal para la Sociedad pero que tras su carrera criminal hay un trasnfondo y un fondo trágico: la de la niña que sufió abusos sexuales y palizas, la niña de 13 años que dio en adopción a su hijo porque se había quedado embarazada, la que se prostituía para atraer la atención y el cariño, que nunca fue guapa, que nunca logró salir adelante dignamente y que a punto de suicidarse bajo un puente un día lluvioso decide ir a tomarse una última copa y conoce a Selby (Christina Ricci), una joven lesbiana que vive su propia inadaptación (familia religiosa que la obliga a reformarse de sus "pervertidos y degenerados" gustos) con la que logra conectar por la más pura casualidad. Como dirá Aileen en un momento dado: "Iba a suicidarme. La única razón por lo que no lo hice fue que tenía un billete de cinco dólares, seguro que lo había ganado mamándosela a algún idiota y me cabreaba que si me suicidaba sin haberlo gastado se habría mamado gratis." Una declaración que resume a la perfección en qué se había convertido su vida.




Puteada por los hombres desde niña, prostituyéndose de mala manera para sobrevivir, por fin encuentra algo parecido al amor con la jovencita Selby que la invita a cerveza y tabaco y con la que duerme en su cama de forma casta. Aunque a Aileen no le gustan las mujeres no puede resistirse al cariño que le brinda esta nueva amiga con la que se fugará huyendo de la familia de ésta. De esta forma tendrán sus momento románticos (maravillosas y conmovedora la escena patinando mientras suena el mítico Don't Stop Believin' de los Journey). Claro que Selby le dirá a su nueva amiga cuando se besan y se demuestran afecto físico:

-Pero si a ti no te gustaban las chicas.
- En realidad, no me gusta nadie. Pero me gustas tú.


Toda una declaración de amor. Pero las cosas que ya iban mal acaban por torcerse cuando Aileen se prostituye una vez más para conseguir dinero y el "cliente" la golpea, la ata y la viola penetrándola con una barra de metal. Aileen logra zafarse y plantarle cara y sacar la pistola que lleva encima para matarlo. Una brutal secuencia (la de la violación y posterior venganza) que deja a las claras que el film no es un ejercicio inofensivo de cine americano sino una obra cinematográfica cruda y brutal sobre la realidad más sórdida y real. A partir de ahí su aventura romántica con Selby se vuelve cada vez más caótica y delirante al no poder Aileen ganarse la vida honradamente (o al menos de forma normal) y mantener a su "novia", quiere dejar de prostituirse, pero vuelve a hacerlo: el problema es que la última violación y la posesión de un arma hace que su asco por los hombres acabe siempre que se prostituye matando al cliente (con o sin razones). Lo que fue un caso justificado de defensa propia en el primer asesinato ahora se ha convertido en una terrible costumbre. Y la espiral de violencia, desesperación y decadencia no tarda en ser autodestructiva por completo...


En el fondo el film es una trágica historia de amor...


Patty Jenkins se atreve a adentrarse en el alma humana, el alma atormentada que acaba convertida en un alma criminal. Pero a diferencia de un Hannibal Lecter o cualquier otro estrellón del cine de terror o de psicópatas, aquí nos adentramos en las emociones, la historia, el pasado y el desarrollo de una mujer (y hay que señalar el punto de vista femenino y femenista del asunto, espléndidamente mostrado sin tomar partido por nadie pero dejando claro que en una sociedad machista pasan cosas como esta: la creación de monstruos por culpa de la violencia del hombre contra la mujer) y llegamos a comprender sin por supuesto compartir sus puntos de vista y el por qué hace lo que hace (y el tormento que le supone)

Además el film está brillantemente filmado (atención al impresionante plano de Aileen fumando en la oscuridad tras un asesinato y rodeándole el humo) y, por supuesto, con una Charlize Theron que hasta entonces solo era una cara bonita dándolo todo y transformandose en Aileen de forma impactante y creíble hasta la náusea. No solo podemos ver a Charlize con sobrepeso, maquillada para ser fea y desnuda llena de sangre en el film sino que con la forma de hablar, gesticular y actuar crea al personaje desde los huesos hasta cada poro de su piel. Pocas veces una actriz se ha dado tanto con tan magníficos resultados.

Un retrato profundo, intenso y estremecedor de la condición humana. Un ser humano expuesto en un film de forma descarnada y sin concesiones. Quizá el más fiel retrato de la condición humana jamás filmada en el cine. Además con un elenco de actores estupendos (Christina Ricci, Bruce Dern) que por supuesto son eclipsados todo el rato por la impresinoante Charlize Theron (que además ejercía de productora, dato de lo implicada que estuvo en el proyecto).






Y quizá lo mejor es terminar con una de las últimas frases que dice Aileen en el film: "Quizá a los 13 años era mejor oír una mentira a saber la verdad". Obra maestra absoluta del cine.

LO MEJOR: La impresionante e impactante interpretación de Charlize Theron y el talento de Patty Jenkins para construir un film tan brutal y estupendamente filmado. Da gusto cuando una película se muestra tan brillantemente descarnada como la gris realidad de la vida.

LO PEOR: Que te hace ver las realidades de la vida y hundirte en la miseria (pero en realidad eso es una virtud!)

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