martes, 19 de septiembre de 2017

DAY OF THE DEAD (2007): MENA SUVARI CONTRA LOS ZOMBIS



Una serie B auténtica del siglo XXI, cuando en este siglo las series B han perdido el encanto y el sentido. Dirigida por Steve Miner (mítico por su carrera en los 80's, director aún más comercial en los 90's) y escrita por el guionista original de la saga Destino Final lo que tenemos es el típico producto (hecho al calor de la moda del nuevo éxito del cine de zombis) con un par de actores que vivieron tiempos mejores (Mena Suvari, Ving Rhames) que hacen lo que pueden con un guión lleno de tópicos, situaciones mediocres, salvo con algún momento de humor del bueno y algún momento de entretenimiento efectivo.



Y es una pena que la guapa Mena Suvari se viera reducida a protagonizar productos como este tras sus días de gloria tras el éxito de American Beauty (ella era la lolita que fascinaba a Kevin Spacey) y hacer un puñado de films interesantes explotando su belleza y gracia para luego caer en el olvido. Pero aquí la tenemos tan bajita y tan guapetona como siempre, con esos ojazos azules, vestida de soldado y portando armas para enfrentarse a los zombis. Y es que el asunto va del ejército poniendo en cuarentena al típico pueblo perdido de los USA profundos (en este caso del estado de Colorado) porque hay un brote de un raro virus que hace que la gente parezca resfriada...pero en realidad se están convirtiendo en zombis!



 


La acción empieza de día pero enseguida llega la noche y tenemos zombis rápidos y potentes (podrían competir en las Olimpiadas!) acosando a nuestros protagonistas: un puñado de soldados, amigos y familiares encabezados por la pequeñita Mena Suvari y acompañada por un soldado negro que no para de hacer chistes y bromas sobre Oprah Winfrey, Masters del Universo o series como McGyver o CSI. Y por el medio un zombi sin piernas que se come su propio ojo (Ving Rhames que sale tan poco en el film que lo suyo parece un cameo más que otra cosa) y hasta un zombi enamorado de Mena Suvari (y quién no!).





En fin, serie B de 85 minutos de metraje (y aún así la recta final se hace larga) solo apta para fans que se masturban viendo a su querida Mena Suvari (como es mi caso). Los demás no verán nada que valga la pena en este subproducto de la Millenum Films hecho directamente, en su día, para el mercado del vídeo doméstico. El final abierto que tiene dejaba la puerta abierta a una secuela...que por lo queyo sé nunca se ha rodado....






LO MEJOR: Mena Suvari vestida de soldado y matando zombis.

LO PEOR: Es una serie B llena de tópicos y pocas ideas decentes...si no eres fan de la Suvari te costará tragártela.

EL HOMBRE SIN ROSTRO (1993): LA OBRA MAESTRA OLVIDADA DE MEL GIBSON

 
Sobre la carrera de director de Mel Gibson se ha hablado mucho pero muy poco de su film debut El Hombre Sin Rostro (1993), como si fuera una especie de film menor. No, no tiene la épica de Braveheart ni la mística de La Pasión de Cristo. Es un film intimista, delicado, cuidado y para paladares extremadamente exquisitos. Braveheart era una obra maestra absoluta pero fácil de digerir por la plebe, por le vulgo que abarrota las salas de cine. El Hombre Sin Rostro en cambio era otra cosa: poesía cinematográfica, aunque lejos de los tostones de Malick, por poner un ejemplo claro.



1968, una familia va a pasar sus vacaciones de verano en un pueblecito junto a un lago. Todo parece idílico, pero esta familia formada por la madre y sus tres hijos (dos chicas y un chico) arrastra sus propios problemas y traumas. El chico, Nostad, de 12 años quiere ingresar en una academia militar para seguir los pasos de su padre...pero sus problemas psicológicos parece que le hacen el estudio más difícil que a los demás. En el pueblo vive, por otra parte, un hombre solitario en su mansión con la mitad de la cara desfigurada, una especie de leyenda local de ogro de cuento de hadas...cuando el niño descubre que el tal McLeod fue profesor se atreve a pedirle que le dé clases para aprobar el examen de ingreso. Así se iniciará una relación muy especial entre profesor y alumno que sin embargo traerá algunas consecuencias trágicas...




 
Una producción de Icon (la compañía del propio Gibson) para Warner (que mantenía excelentes relaciones con Gibson por la saga Arma Letal) que adaptaba una novela de Isabelle Holland y que Mel Gibson quiso acometer con toda su pasión y energía. De hecho no estaba previsto que la protagonizara también él, pero tras buscar y probar a muchos actores (el preferido de Gibson era William Hurt, sin duda ideal para el papel de profesor retirado con la cara deformada) que o no eran adecuados o no podían hacer el papel por diversos motivos decidió que la mejor opción al final era interpretarlo él mismo. Y sin duda no se equivocó, inesperadamente fue una de las mejores interpretaciones de su carrera (recordemos que no mucho antes ya había sido el Hamlet de Zefirelli).
 
Un profesor enamorado de la cultura y el arte, un alumno deseando de aprender...el film es en sí, aparte de otras muchas cosas, una oda a la enseñanza, a la transmisión de sabiduría, a la relación sagrada entre profesor y alumno. Lejos de aulas y academias la historia del film retrata la conexión, la amistad pura, entre un hombre y un niño que comparten y se lamen heridas que nadie conocía. Así se cruzan las historias del niño (que juega con sus amigos, pelea con sus hermanas, desafia a su madre) y el profesor de oscuro pasado que trata de vivir en paz y a solas pero que redescubre su pasión por enseñar.




Un film que mezcla referencias al filósofo Marcuse, al Two Faces, archienemigo de Batman o al Mercader de Venecia de Shakespeare es un film variado y rico, sin duda. Y es que la riqueza detallista del film es apabullante: esa mansión llena de libros, dibujos, pinturas, esculturas, grabados...donde vive McCleod, el profesor retirado frente a la casa desordenada y el caos de la familia del niño refleja bien los dos mundos que colisionan para bien y para mal. Escenas como la de McCleod mirándose en un espejo que hace que parezca su rostro normal o la del niño leyendo un poema en el cuarto de baño son pura poesía visual.

El film no hizo mucho ruido en su día. No fue un éxito de taquilla ni ganó premios ni nadie pareció fijarse mucho en él. Con el tiempo tampoco se ha convertido en una obra de culto reivindicada por mucha gente. Y, sin embargo, sorprende que un film con tanta calidad y tanta sensibilidad sea todavía un secreto para la masa cinéfila actual. Cualquiera que esté enamorado del cine, que se apasione con historias sensibles de amistad, que ame el arte y la cultura frente a la brutalidad de la sociedad en general debe amar este film, obra maestra absoluta, sorpresa mayúscula por ser la primera obra personal de un Mel Gibson entonces solo conocido como héroe de acción de films de Hollywood. Luego vendría Braveheart (cuyo éxito y calidad no nos sorprendió tanto a los que amábamos su primer film com o director) y los Oscars y ni siquiera así hubo mucha gente que rescatara El Hombre Sin Rostro, quizá el film más equilibrado de su filmografía y sin duda el más íntimo y sensible, el más poético (aunque el resto de su filmografía esté llena de poesía épica) y con el que uno más se puede encariñar. Y es que pocas historias de amistad pueden conmover como esta: el profesor que resucita su pasión por enseñar y el alumno devoto que descubre las virtudes y gozos del aprendizaje. 
Mel Gibson dirigiendo al joven Nick Stahl

 Mel Gibson y Nick Stahl en el estreno del film


 Mel Gibson dirigiendo a Nick Stahl en el rodaje del film




Nick Stahl debutaba para el cine con este film (su carrera posterior, lamentablemente, no ha sido tan brillante como podía prometer su papel protagonista aquí) y James Horner hacía su primera banda sonora para Mel Gibson. Además de un elenco variado y pintoresco como ya es habitual en los films de Gibson cuya particular forma de elegir actores sigue siendo la más original del Hollywood actual. Así podemos disfrutar de Geoffrey Lewis (el padre recientemente fallecido de Juliette Lewis) o de esa niña promesa del cine que fue Gabby Hofmann (hoy bastante olvidada) haciendo de hermana pequeña del protagonista. Pero todo el reparto brilla a un gran nivel, cosa habitual en los films de Gibson.

Por lo demás un film a descubrir, a dejarse seducir por la sabiduría (que diría Sócrates), a comprobar que el arte y la cultura puden ser atractivos para el cine y el placer de ver a un Mel Gibson recitando el Mercader de Venecia de Shakespeare sin complejos demostrando no solo su carisma como actor de pelis de acción sino su calidad dramática, muy superior al sobrevalorado Clint Eastwood (por poner un claro ejemplo de actor metido a director que aprendió de sus maestros). Además, si al final no lloras de emoción con este film es que tienes una piedra por corazón o estás simplemente muerto por dentro...





lunes, 18 de septiembre de 2017

ALIEN COVENANT (2017): RIDLEY SCOTT SIGUE RECICLANDO LA BASURA

 
A estas alturas a Ridley Scott algunos solo le reconocemos Alien y Blade Runner como sus obras maestras y quizá sus únicos films realmente interesantes. Algunos le conceden también especial renombre a films suyos como Gladiator (un remake digital de Espartaco) o Black Hawk Derribado (estética y ambientalmente brillante, pero sin sustancia). Pero sin duda la etapa más aburrida de Scott (una vez su hermano ha estirado la pata) es verlo revolcarse por el fango de la saga Alien. El mismo que se reía de las secuelas de Alien ahora nos endosa refritos en forma de precuelas....¿era necesario?



Si Prometheus era un ejercicio pretencioso pero honesto (Scott siempre dijo que quería saber de dónde salía el "Jinete del Espacio" del primer Alien) en Alien Covenant ya pierde los papeles definitivamente. Prometheus era aburrida, Covenant es además un despropósito. Con un prólogo de cinco minutos donde parece remakear al Kubrick de 2001 y reciclando la banda sonora de Jerry Goldsmith (además de los títulos de crédito) la película se inicia ya con esa aberrante mezcla de pretenciosidad del actual Ridley Scott con el reciclaje de su primer film de éxito. Pero la cosa no acaba ahí, ya que aunque se supone que Scott hizo el argumento para que los guionistas de turno lo desarrollasen alguien tuvo una sobredosis de drogas y firmó este desproposito, este desastre de ideas.

La guapa Katherine Waterston pese al corte de pelo...


Dejemos a un lado los paralelismos con el reciente film Passengers (el protagonizado por Jennifer Lawrence y Chris Pratt) con esas ideas de las parejitas, la nave con pasajeros hibernados que tiene un brutal accidente y demás. Cuando volvemos a asistir al momento en que un puñado de idiotas deciden acudir a la señal que emiten desde un planeta desconocido y aterrizan en él pese a las malas condiciones climáticas y ni siquiera se ponen un traje o casco de seguridad (????) sino que a cara descubierta se meten en un planeta sin las más mínimas precauciones de seguridad!!! ¿Pero que clase de astronautas son estos? Pero las preguntas sin respuestas son muchas: ¿Por qué Walter el robot lleva capucha en gran parte del film? ¿Por qué Walter el robot se toma una copa de whisky con los demás? ¿Por qué David, el otro robot, aparece con capucha y capa al más puro estilo Obi-Wan Kenobi? ¿Por qué cuando enferman no preparan la cuarentena? ¿Por qué la guapa Katherine Waterston lleva ese corte de pelo tan horrible?

Los protagonistas en el planeta desconocido que más que explorar parece que van de excursión o acampada sin máscaras ni trajes de seguridad...


Es verdad que la calidad técnica del film brilla a gran altura (algo normal en 2017 y en Ridley Scott) pero aún se hace un poco estúpido ver el irreal vaho digital saliendo de las bocas de los protas. Tampoco ayuda la indecisión de Ridley Scott que nunca se decide a si esto es una secuela de Prometheus o una secuela de Alien, según la escena parezce que estuviéramos en uno u otro film lo que deja a Covenant sin personalidad. En realidad parece que Alien Covenant estuviera hecho para lucirse un Michael Fassbender cada día más a gusto con su cara de palo a lo Chuck Norris.

El argumento al final de las dos horas de metraje casi ni importa ni lo recordamos ¿De qué iba la película? ¿No es todo un constante recuerdo a momentos de Prometheus y Alien? Incluso los audiocomentarios de Ridley Scott para el DVD son aburridos (algo raro en él que cuida tanto los extras de lso formatos domésticos) y muchas veces no sabe qué decir o suelta alguna patochada del tipo: "Tennessee con su sombrero de cowboy es un homenaje a Teléfono Rojo de Kubrick..." Pues que bien.




Es una pena que tantos recursos humanos y económicos se resuelvan en un film que pierde el rumbo muy pronto (ya digo que meterse en un planeta desconocido sin trajes espaciales ni máscaras de oxígeno suena a suicidio) y ya no hay manera de recuperarlo. Que haya recaudado la mitad que Prometheus y que se le considere un fracaso y peligre su proyectada secuela (para cerrar una puñetera trilogía) no es importante (en esto de la taquilla nadie entiende cómo funciona la cosa). Prometheus era aburrida y fue un éxito, esta es una gilipollez y ganando dinero se la considera un fracaso. Pero lo importante es que es una tomadura de pelo a nuestra inteligencia y que Ridley Scott (que está ya muy viejo) debería dejar los guiones y argumentos en manos de otros y dedicarse a lo único que sabe hacer: poner imágenes bonitas en pantalla.


Una pena que una actriz tan guapa y talentosa esté desaprovechada aquí.

 


LO MEJOR: La brillantez técnica y Katherine Waterston (aunque esté muy desaprovechada)

LO PEOR: El guión idiota y ese Michael Fassbender por partida doble (encima) con cara de palo.



jueves, 14 de septiembre de 2017

SIN CITY (2004): VERSIÓN EXTENDIDA Y REMONTADA


Hay pocas obras maestras cinematográficas en este siglo XXI, una de ellas es Sin City (2004) que por una vez unía maestría estética con fondo interesante (esas historias pasadas de rosca que son puro cómic, como debe ser en una adaptación del medio gráfico).  Y no solo eso, además un elenco de actores y actrices variado y con morbo (Jessica Alba, Bruce Willis, Alexis Bledel, Carla Gugino, Clive Owen, Brittany Murphy, Benicio del Toro, Elijah Wood, Rutger Hauer, el tonto de Josh Harnett) que mezclaba nombres de culto y estrellas buscando versatilidad en sus carreras.




La diferencia entre el montaje extendido subtitulado "Recut, Extended, Unrated" con el estrenado en cines es más de carácter esquemático que de metraje inédito. Aquí se nos presentan las tres historias largas y el prólogo y epílogo de diferente forma: mientras en el film original se mezclaban las historias con elegancia y atractivo, aquí, en este nuevo montaje se presentan las historias de forma paralela, una detrás de otra. Así primero vemos Ese Bastardo Amarillo donde Bruce Willis rescata a la niña de las garras del malvado pederasta asesino interpretado por el hoy olvidado Nick Stahl (con Michael Madsen de por medio y la pequeña Makenzie Vega, actriz de culto desde niña, que luego tuvo un personaje largo en la serie The Good Wife). Y notamos el buen uso, por una vez, de la voz en off en el cine (un recurso siempre arriesgado y pocas veces útil de verdad) mientras la estética nos apabulla (blanco y negro digital, sangre blanca, ojos azules...) y los aforismos de policia viejo y mítico vuelan como las balas: "El viejo muere, la niña vive. Me parece justo" soltará como su gran frase Bruce Willis. Aunque luego soltará otra gran parrada: "Nunca se meha dado bien tratar con la gente y si tengo que tranquilizar a una chica de 19 años soy como un enfermo de parkinson haciendo de neurocirujano con una llave inglesa."




El personaje de Nancy interpretado de niña por Makenzie Vega y de adulta por Jessica Alba



Es ridículo y absurdo que Robert Rodriguez pusiera luego el prólogo y epílogo después de la historia de Bruce Willis. No tiene mucho sentido ponerlo aquí (hubiera sido más lógico ponerlo al final de las tres historias largas), pero aquí lo tenemos: Josh Hornett haciendo de asesino a sueldo (y de mujeres) en un par de escenas que solo tienen sentido y gracia en el montaje original del film y no aquí.



Tras el error anterior llegamos a la más brutal historia del film: la de Mickey Rourke convertido en una especie de Hulk estilizado derrochando glamour de alcantarilla y ultraviolencia con garbo. Titulada El Largo Adiós y con Rourke metido en una historia de venganza por una chica rubia que le hizo pasar una buena noche y ha sido asesinada misteriosamente en sus narices. Encima con Carla Gugino desnudándose y haciéndonos disfrutar de su portentoso cuerpo macizo. Claro que el que brilla es Rourke soltando también sus aforismos brutales como cuando comenta algo de la amiga y novia de Carla Gugino: "Su amiga psiquiatra intentó psicolanalizarme...pero se asustó demasiado." Claro que lo suyo es ejercer la violencia más jodidamente hostil contra el prójimo y así no se lo piensa cuando debe dar su merecido a alguien o simplemente masacrar a los que les tocan las narices. "Me encantan los matones, les puedes hacer lo que sea, no sientes ningún remordimiento." O en pleno éxtasis diciendo: "Como en los viejos tiempos, los malos tiempos, los días del todo o nada han vuelto, no tengo elección y estoy preparado para la guerra." Y eso hace, como el Hulk más macarra de la Marvel arrasa con todo y con todos aunque tiene palabras dulces para sus amigas (Jessica Alba con camiseta de tirantes blanca). Eso sí, del metraje nuevo de este montaje aquí tenemos una secuencia inédita que vale la pena y que no habíamos visto antes: la del personaje de Rourke con su madre ciega...impagable. Un cameo de Frank Miller como sacerdote masacrado por Rourke y los únicos toques de humor de todo el film. Guiños al Vértigo de Hitchcock y más aforismos míticos: "Me dio algo que ni sabía que existía." Además de la presencia del mítico Rutger Hauer.


Carla Gugino en todo su esplendor


La última historia, titulada La Gran Masacre, es la más floja. Ni el duelo de machos de Clive Owen-Benicio del Toro ni la pandilla de prostitutas armadas hasta los dientes brillan a la altura del resto del film (por mucho que haga excitarse a Robert Rodríguez y a Tarantino que dirige aquí una secuencia como director invitado), tampoco aprovechan la morbosa presencia de Alexis Bledel (la lolita blandita de Las Chicas Gilmore) y Rosario Dawson hace un papel tan tópico que aburre a las ovejas.




En fin, si te gustó el film original y lo consideras una delicia estética y una obra de arte disfrutarás de nuevo con este montaje inédito y su material extra. Pero no supera ni alcanza el nivel del montaje original, claro. 

Por lo demás disfruta del DVD Edición Coleccionista donde vienen los dos montajes del film además de un buen puñado de extras: dos documentales de 12 minutos sobre cómo se hizo el film y se usó la pantalla verde. Un concierto de Bruce Willis en medio del rodaje con los amigos del film y los de otro rodaje cercano de un film de Richard Linklater (9 minutos) y 4 documentales sobres las armas, coches, maquillajes y vestuario del film que suman un total de 34 minutos.

 La guapísima Jessica Alba firmando un poster de la secuela, una secuela tardía que nadie necesitaba y que fracasó estrepitosamente...


LA CURIOSIDAD: Brittany Murphy rodó todas sus escenas del film en un solo día.

MÁS CURIOSIDADES: En el guión había varias escenas de desnudo para el personaje de Jessica Alba pero Alba se negaba a desnudarse, Rodriguez y Miller pensaron que no importaba que no saliera desnuda.

El personaje de Benicio del Toro iba a ser intperpretado por Johnny Depp tal y como quería Rodríguez pero Depp no pudo al final hacer el papel.

Cuando Leonardo DiCaprio declinó hacer el papel de Junior lo aceptó Nick Stahl.