martes, 3 de marzo de 2020

MIENTRAS EL LOBO NO ESTÁ (2017): EL INTERNADO DEL PEDERASTA



Un niño llega a un internado con sus padres y vamos descubriendo que el chico ha hecho algo malo y que el centro es para niños difíciles...ah, vale, no parece muy original ¿no? Pues no. Pero si añadimos que el niño ha matado a una niña de 5 años y que en el internado hay un sórdido pederasta que asesina niñas la cosa qiuzá cambie...



Debut en largo del director, guionista, director de fotografía y guionista Joseph Hemsani con este film mexicano que pudiera parecer que aprovecha el éxito de IT (2017) aunque se estrenara mucho antes y que algunos han comparado con El Laberinto del Fauno, lo cual es algo muy facilón. Sí, aquí en un siniestro internado ambientado en los años 50 un grupo de niños y niñas se enfrentarán al peor horror de todos, al horror universal de hoy en día (ya que los zombis, vampiros y demás no dan miedo), es decir: al pederasta asesino. Horror realista porque existe en nuestro día a día, solo hay que recordar el asesinato de la niña Fátima precisamente en México, y por tanto más cerca del drama social que del horror puro, aunque siga el estilismo del cine de terror de toda la vida...claro, de ahí las comparaciones con El Laberinto del Fauno. Pero aquí no hay mucha fantasía y sí muchas inquietantes sombras humanas.







Película para los que busquen historias de internados siniestros, historias de coming of age y melodrama preadolescente. Con buenas actuaciones, buena estética y resultados por encima de lo que suele ser el cine latinoamericano de género, demasiado pendiente de lo yanqui. No, no es que sea una obra maestra absoluta pero sus dos horas largas acaban siendo muy entretenidas y disfrutables y eso ya es mucho cuando hablamos de icne hecho en este siglo...

sábado, 29 de febrero de 2020

FOTOS MÍTICAS


 Los protas de "La Guerra de las Galaxias" emulando el cartel original del primer film...

jueves, 27 de febrero de 2020

FOTOS MÍTICAS



La mítica fotógrafa Mary Mark Ellen convirtiendo a Christina Ricci en la nueva Alicia en el País de las Maravillas...

miércoles, 26 de febrero de 2020

LA ADOLESCENTE (1979): RETRATO DE UNA NIÑA ENAMORADA


En 1939 una niña de 12 años y sus padres huyen de París, por la guerra, y se van al pueblo de su abuela. Allí, la niña, conocerá a un médico de 30 años y ojos verdes del que se enamorará. Así que la niña pondrá todo tipo de excusas para visitar la casa del médico hasta que un buen día le declara su amor...





No, esta vez no estamos ante una historia morbosa y sensacionalista típica de la época sino ante una tierna historia costumbrista y de iniciación a la edad adulta en cuyo centro está esta niña que se enamora a la vez que le llega la primera menstruación. Historia ambientada en un pueblo con los problemas domésticos de las familias rurales y donde en medio vivirá la niña su primer amor mientras descubre los cambios de su cuerpo. La delicada escena de la niña desnuda ante el espejo observando sus propios cambios quizá nopodría ser rodada hoy, pero está lejos de una intención erótica o perversa, igual que la escena, muy tierna, en que la niña le confiesa su amor al médico y cierra los ojos esperando un beso, pero el médico se niega. Así cuando le niña le diga "Si me quieres tienes que hacerme feliz y darme un beso" el médico replicará que solo es una niña...ella contestará "Tienes miedo...pero yo no tengo miedo..." y se irá de su casa.


La escena clave del film: la niña confiesa su amor al médico.


Claro que ucando el padre de la niña se va a recoger una cosecha una temporada será la madre de la niña la que tendrá una aventura con el médico lo que provocará la melancolía y los celos de la niña, pero aprovechando que su abuela es bruja (!!!) la niña podrá fabricar un a poción de amor para que sus padres vuelvan a estar juntos y deje al médico.






Segundo film como directora de la mítca Jeanne Moreau y escrito por ella misma junto a la guionista Henriette Jelinek lo que tenemos aquí es un retrato femenino de la incipiente adolescencia, del primer amor, del primer desengaño y de ese momento en que descubrimos, todos, que el mundo es una mierda. Claro, que viendo los posters y promos del film se intentó vender como algo erótico o morboso, para atraer al público a las salas de cine. Pero ya digo que la película ni es una explotación morbosa del asunto y mucho menos algo de carácter erótico. Es una honesto retrato, desde el punto de vista femenino, de la iniciación en la adolescencia de una niña, de la llegada de la pubertad y del trágico primer desengaño del primer amor...

...así que estamos ante una pequeña joyita cinematográfica a redescubrir y rescatar...al menos para aquellos que la hayan olvidado....


martes, 25 de febrero de 2020

MY LITTLE PRINCESS (2011): LA PEDOFILIA DE ISABELLE HUPPERT

 
Eva Ionesco es un mito transgresor, sobre todo porque su madre, Irina Ionesco, fotógrafa artística, se empeñó en hacerle fotos a su hija entre los 8 y los 12 años de carácter erótico incluyendo desnudos integrales y posados con adultos. Y esa infancia extraña y bizarra es lo que cuenta la propia Eva Ionesco ya adulta en este film que dirigió y con el que pudo contar con toda una Isabelle Huppert como la madre glamurosa y desquiciada que hará lo que sea por ser famosa, y ganar dinero, en el mundo del arte moderno...aunque sea a costa de prostituir el cuerpo de su hija...


Sí, en plenos años 70's, entre debates sobre liberación sexual, edad de consentimiento y la propia pedofilia en Francia apareció Irina con su hija pequeña y la convirtió en icono de artistas transgresores y degenerados varios publicando sus fotos en revistas de fotografía artística e incluso haciéndo participar en películas eróticas pseudopornográficas como Spermula (1976) o la escandalosa Maladolescenza (1978) que era un film erótico interpretado por niños (!!!)




 Eva, Violeta en la película, convertida en icono lolitesco


Así que con esa infancia tan extraña Eva Ionesco decide hacer esta película autobiográfica, la historia de la relación entre ella y su madre cuando era niña, aunque haya cambiado todos los nombres reales. Y aunque tampoco hable de su intervención en películas eróticas, sino que se centra en su infancia que pasa de niña normal a niña que empieza a ir a la escuela maquillada y con tacones /ropa glamurosa de adulta) hasta la inevitable ruptura con su madre que se ejemplifica en ese magistral plano final donde la niña corre alejándose de su madre, huyendo de ella y de su codicia artística y monetaria.




Y en la película, fiel a la estética explotada por su madre en las fotografías aunque suavizada porque, obviamente, no iba a salir desnuda la niña protagonista (la debutante de 12 años Anamaria Vartolomei) se centra en esa relación enfermiza en que una fotógrafa con tal de ser famosa usa a su hija para fotos eróticas abriendo el debate del desnudo infantil en la fotografía artística, algo que al o largo de los años 70 se explotó, sobre todo si hablamos de fotógrafos japoneses de la época. Ejemplares las escenas donde la madre gana un montón de dinero por primera vez vendiendo las fotos de su hija en una exposición de fotografía o cuando, tras el escándalo, vende más fotos a un tipo en un parque como si estuviera traficando con drogas...pero lo que está es vendiendo fotos de su hija pequeña desnuda.






La niña protagonista acaba en la mala vida, como en una película de Larry Clark...


Escenas como la madre intentando sorprender a su hija en el retrete para fotografiarla o cuando ambas van a la mansión de John Updike (el escritor, aquí llamado Jethro Cave) para una sesión de fotos donde la niña, ya de noche, acaba en el regazo del escritor fumando opio con él y luego besándose y, se supone, teniendo sexo.






 Las escenas del escritor John Updike (aquí Jethro Cave) con la niña


En fin, entre transgresiones varias, locura, sexo, erotismo y degeneración también hay tiernas historias de la niña con la abuela, la alienación de la niña en el colegio (porque el resto de niñas tienen una vida normal y ella ni por asomo) y, sobre todo, el desengaño de la vida, de la niña con la madre, y esa complicada transición a la edad adulta cuando se ha tenido una infancia tan marcada por la codicia y el afán de notoriedad de una madre que estaba más en la Luna que en la Tierra.



 La Eva Ionescu de la vida real posando para su madre


No, el film no entra en los asuntos más escabrosos de la vida de Eva Ionescu y no trata de ser más transgresor de lo necesario. Estamos ante un drama, ante la visión posterior de la niña ya convertida en mujer recordando como fue su madre, su infancia y por lo que tuvo que pasar. Un documento histórico interesante, aunque echamos en falta más bien un documental porque la vida de Eva da para eso y para mucho más. Y recordar que hubo una época, no hace tanto que niñas como Eva Ionescu o Brooke Shields (en el otro lado del charco) que se convirtieron en mitos eróticos ante la pasividad de la sociedad y las autoridades. Y que vista la actualidad a las niñas se las sigue explotando, en el mundo civilizado, ya sea como modelos, como actrices y haciendo cosas que no debería hacer. Lo que cuenta esta película sigue sucediendo hoy día (madres explotadoras, artistas usando niñas con supuestos fines artísticos pero con lo que ganan dinero), lo que demuestra que hemos avanzado muy poco en algunas cuestiones que deberían estar superadas. Triste pero cierto.


 Promos de Anamaria Vartolomei para el film


LO MEJOR: Anamaria Vartolomei debuta de forma magistral con un papel tan difícil.

LO PEOR: Isabelle Huppert hace lo mismo de siempre.


Para quien quiera saber más de la historia del film que pinche AQUI, donde encontrará un estupendo artículo.

lunes, 24 de febrero de 2020

HEREDITARY (2018): LA NIÑA MÁS FEA DEL MUNDO

 
No me gusta ver películas cuando se ponen de moda o cuando todo el mundo dice que es una obra maestra o cuando le dan muchos Oscars, etc...las películas de moda son para las masas cinefilas borregas. Ahora que ha pasado el ruido mediático y fanático era hora de echar un vistazo a Hereditary y ver si era para tanto o como casi siempre no era más que un producto con esteroides hype. Porque claro, cuando ves al director y guionista Ari Aster con sus gafas de pasta y soltando pedanterías uno se teme lo peor, y sí, es tan decepcionante como uno esperaba.




Que a estas alturas se sigan haciendo películas de terror donde la culpa de todo es por hacer una sesión espiritista e invocar a los muertos...pues como que no es muy original ¿no?  Si a eso añadimos a Toni Collette trepando por el techo, gente levitando, niñas poseidas y demonios del infierno resucitando en cuerpos humanos....joder, pues que está ya todo muy visto! Un poco de originalidad, por Dios (o por Satán)

Cierto que cuando salen películas como Hereditary o It Follows lo que importa no es el argumento, que suele ser una tontería muy grande, sino la estética, el ambiente, lo pretencioso del asunto, lo que hará correr ríos de tinta entre intelectuales con gafas de pasta como el director Ari Aster. Y es que desde El Exorcista ha sido casi imposible ver pelis realmente terroríficas, originales, frescas o simplemente profundas. Lo que abundan son, claro, las modas, la pose y la tonería en estado puro.



 Por supuesto no faltan las escenas calcadas de El Exorcista

 

Que Ari Aster diga que con el film quiere hacer un retrato del sufrimiento, algo así como un megadrama sobre el dolor humano y luego lo llene todo de sesiones espiritistas, mujeres poseídas que vuelan, sombras que no son sombras y demonios resucitados...pues claro, no cuela. Una peli de terror sobre el dolor era Al Final de la Escalera, y una con mensaje feminista era El Ente, ambas pelis que daban miedo, pero en Hereditary lo único que da miedo es lo feas que son Toni Collette y Milly Shapiro.

Tras mi última maldad, para algo hablamos de cine de terror, monstruos y demonios del Averno, lo que tenemos aquí es un film barato, rodado en un mes y con ese aire del cine indie que tan de moda lleva en el cine de terror de este siglo. Cine indie que no serie B que ya es otra cosa. Aquí se intenta hacer una obra a lo Kubrick pero sin el presupuesto y el talento de Kubrick, por eso los resultados acaban siendo no ridículos sino absurdos. Es decir, después de una hora de drama familiar llega la retahíla de fantasmas, demonios y gente levitando por los aires, planos y escenas que recuerdan a los films de moda (It Follows sin ir más lejos o los films de James Wan) mezclado con la evidente influencia del cine japonés de terror tan demoda a finales del siglo pasado y principios de este con el que Ari Aster y su generación ha crecido.





No perdamos más el tiempo, Hereditary es una mierda, pero además una mierda que ni siquiera prpopone algo nuevo. Es una mierda del montón que por alguna razón que escapa a la lógica humana y al buen gusto se ha convertido en fenómeno mediático y en éxito inesperado. Claro que la culpa de todo esto es de Sundance.

Epílogo: la niña fea del film, Milly Shapiro (o sea, la decapitada Charlie, otra escena absurda del film), es compañera de generación de otra estupenda actriz infantil ya crecidita como Oona Laurence (juntas interpretaron el musical de Matilda en los escenarios de Broadway). Es una pena que la chica, tan fea, al no ser una Scarlett Johansson no tenga futuro en el cine. Eso es del todo injusto, por mucho que su cara parezca la del Engendro del Diablo no por ello debemos subestimar su talento. Ahí está la propia Toni Collete o Tilda Swinton que son igual de feas pero han hecho carrera. Eso sí, Hereditary cuenta con unos de los castings menos atractivos (físicamente) de todos los tiempos. Y si hablamos de cine USA, donde el glamour y la guapura cuenta tanto, también es un factor a tener en cuenta a la hora de disfrutar poco o nada con el film (con Scarlett Johansson no me hubiera aburrido tanto, seguro)